ir a la página principal

 

.: institucional  .: recursos humanos  .: resoluciones  .: llamados  .: expediente electrónico  .: contáctenos

 
 
principal de "café con..."
 
 
 
 
 
 
.: un café con...
Ma. de los Ángeles Santero / Archivo General de la Nación


María de los Ángeles ingresó al MEC en el año 1976. Tiempo después, trabajó en la sala de consultas del Archivo General de la Nación (AGN). Allí comenzó su vinculación con el Archivo Judicial de la calle San Martín y Blandengues, en donde desde 1998 es la encargada.

En el 2001, ganó una beca para ir a estudiar a España y en el 2003, ya en Uruguay, comenzó a cursar la carrera de Archivología, la que terminó con la presentación de la tesis hace pocos días. Ahora esta a la espera del resultado tras la reunión del tribunal.

Si bien es docente, confesó que le gusta más su tarea en el Archivo: “Después de treinta años en Secundaria hay veces que te sentís cansada; en el Archivo la paso muy bien”.

El archivo

La sede de la calle San Martín está encargada de los archivos judiciales (Letrados, Penales, Civiles, de Familia, Laborales, Juzgados de Paz) y cuenta con documentos que datan desde el año 1730.

“Portamos alrededor de 30 mil metros cúbicos de documentación, lo que nos hace uno de los archivos más grandes del país”, contó.

El edificio, antiguamente una fábrica de bebidas sin alcohol, tiene tres plantas y una superficie de cien metros de largo por cincuenta de ancho. Allí conviven funcionarios que llegaron de diferentes lugares de la Administración Pública como de la ex SUBSISTENCIAS, PLUNA o el Puerto. Aseguró también, que si le ofrecieran cambiarlos por una persona capacitada profesionalmente en tareas administrativas no lo haría. “Hay gente que vino de otros lugares y se ha adaptado bien y hoy es un excelente funcionario de archivo”.

Los más experientes y con más años allí son los que se encargan de controlar todo lo referente a los expedientes y su historia. “Si hay algún problema se lo comunican al juzgado“, afirmó. Ellos guardan una copia de la lista de remisión de los documentos en la secretaría y la otra va a la sala de consultas para ser usada como índice. “Mantenemos una copia de cada documento que tienen los juzgados”, contó.
El Archivo Judicial recibe diariamente un número importante de consultas de diferente índole: sucesiones, divorcios, juicios ejecutivos y sus prescripciones. La búsqueda de cada uno de ellos es “complicada “ y “a veces la gente no entiende que se necesitan cierta cantidad de días para buscarlos”.

Contó que se restringió el acceso a ciertos documentos por el mal uso que le da la gente, pudiendo ser los funcionarios del Archivo penalmente responsables por pérdida o extravío. “A la gente no le gusta que se le impongan controles, pero entendemos que debemos realizar algunos, por ejemplo solicitar al público, que ingrese sin carpetas ya que más de una vez encontramos a alguien llevándose un expediente”.

Muchos de los que consultan son investigadores, tanto nacionales como internacionales: “Hasta hace poco venía un español, quien ahora ya debe haber terminado su trabajo, que estaba haciendo una investigación. Pasaba el verano en Montevideo interesándose en nuestra documentación porque tenemos datos que únicamente los pueden encontrar aquí."

"Actualmente, estamos organizados de tal forma que el Archivo exige al Poder Judicial ciertos recaudos a la hora del envío de los expedientes, como por ejemplo, que éstos se manden en caja con letras de remisión. El año pasado recibimos 150 mil expedientes nuevos y el anterior, 120 mil. En la actualidad, estamos restringiendo un poco la llegada de documentos porque no tenemos lugar”.

El Archivo mueve por a ño, la nada despreciable cifra de entre 10 y 12 mil expedientes.

Los documentos históricos

El primer antecedente que tiene la Administración Pública de un archivo data del año 1827, cuando aún regía el Gobierno Provisorio y el país no era independiente. “De ahí para acá, hemos tenido siempre archivos, mejores o peores, con normas o sin normas, pero siempre hemos tenido archivos”.

Forman parte de esta gran colección una serie de protocolos de la época en que la parte judicial se encontraba en el Cabildo de Montevideo. Al crearse el juzgado civil de Primer Turno, todos los archivos pasaron a manos del juzgado y de ahí al Archivo Judical.

Existen aproximadamente 106 tomos de protocolos coloniales encuadernados en cuero de chancho, como se hacía por aquel tiempo. En total, se cuenta con más de mil de estos documentos.

En la sede de la calle Convención, existen archivos documentales y de particulares. “Tenemos toda la documentación de la Administración, como de los Ministerios de Educación y Cultura, Obras Públicas, Salud y hasta del ex Consejo del Niño”.
La historia del MEC está presente. Según María de los Ángeles, desde el pionero de Instrucción Pública, pasando por el de Instrucción Pública y Previsión Social, hasta el actual de Educación y Cultura.
Entre los pertenecientes a grandes personalidades, se pueden encontrar cartas de Fructuoso Rivera y Doña Ana, Lavalleja y su esposa, Larrañaga, Luis Batlle, una colección casi completa del Diario Oficial y hasta la colección de tomos del Archivo Artigas, recopilado por la comisión del mismo nombre formada en 1950.

De entre todas estas reliquias, María destaca una carta de puño y letra escrita por el Papa en donde se le reconoce a España el descubrimiento de estas tierras.

El archivo y la gente

Para ella, históricamente al AGN no se le ha dado demasiada importancia ”porque tienen la idea que es un lugar donde se guardan los papeles que no sirven de nada”. Piensa que para revertir esta situación es necesario “ir educando a la gente y en eso se está”. “El Archivo es el lugar donde se guardan los documentos que te pueden salvar la vida y tus derechos en algún momento, porque es la garantía escrita de nuestros derechos”, destacó.

Uno de los objetivos es ser un archivo abierto y accesible para brindar información al ciudadano. ”Sino, no tiene razón de ser. Un archivo cerrado no sirve porque la información que está contenida en el documento es lo que lo hace valedero”.
Para generar esa conciencia social, se está tratando por estos días en el Parlamento un proyecto de ley referente al tema. “Una vez que esté pronta hay que hacer una reglamentación y con eso vendrá una comisión de selección documental”.
La gente llega buscando identidad, expresadas en un papel como partidas de nacimiento o partidas de divorcio antiguas. “Un día busqué el origen de mi abuelo paterno, que era italiano, pero no lo encontré. Otro día buscando para otra persona, encontré una carpeta que decía ‘Roquia de Santero' y descubrí que se trataba de mi bisabuela, lo que me llevó a encontrar más información sobre mis abuelos”, contó.

María de los Ángeles concluyó diciendo: “La memoria de la Nación la vas a encontrar siempre en un archivo”.


 
 

enviar correo