José García lleva veinte años trabajando en el MEC. Fue cocinero, portero y actualmente atiende al público en Administración Documental. Confesó ser un amante de la cocina, de sus hijos y de su nieto recién nacido, Facundo. Por casualidades de la vida, participa desde hace cinco años en el Desfile de Llamadas. Dijo que 'por nada del mundo' dejaría su actual trabajo en el Ministerio.
Al llegar al mostrador del Departamento de Administración Documental, en el primer piso del MEC, nos encontramos con una atención un tanto particular. José atiende al público como le gustaría que lo hicieran con él. “Si estuviera del otro lado, me gustaría que me atiendan con respeto, que me dedicaran mi tiempo”, contó.
Muchos de los ciudadanos que transitan a diario por su ventanilla le expresan lo bien que los atiende, “la gente te toma cariño y después te traen un bombón”.
El público con el que trata es muy variado ya que día a día llegan adolescentes, personas mayores y hasta gente de mal humor. Según él, la fórmula es tratarlos con “dulzura” para que se vayan “todos contentos”.
“El otro día cuando estaba la calle rota vino una señora y la mandé comprar un timbre. La señora se cayó. Tuvieron que llamar a la emergencia y no quiso subir a la ambulancia. Decía: ‘no que tengo que llevarle el timbre a José'. Me hizo bajar para dármelo”.

20 años en el MEC
El reconocimiento tanto del público como de sus compañeros no es en vano -ya que además de su bondad manifiesta a flor de piel- hace casi veinte años que trabaja en el MEC.
Desempeñó varias tareas. Ingresó a la administración pública como becario, siendo el cocinero de la cantina, además de tener a su cargo a los chicos de CECAP (Centro de Capacitación y Producción). También trabajó en Intendencia y Dirección General llevando expedientes.
Llegó a Administración Documental solicitado por Roberto Méndez, encargado del Departamento, quién gestionó su pase. Ante el ofrecimiento José se negó porque “no sabía hacer una boleta” y no tenía conocimientos de temas administrativos. Finalmente aceptó la propuesta motivado por sus compañeros y por su disposición a aprender. Hace ocho años forma parte del equipo que administra los expedientes.
La tarea específica de José, además de atender al público, incluye archivar los expedientes, enumerarlos, buscar el solicitado por la persona y realizar las notificaciones correspondientes. “Son cosas lindas para hacer, estás aprendiendo continuamente. Cuándo entré no sabía nada y los compañeros me enseñaron a trabajar (...), me gusta, ¡Qué lindo!”.
Tanto ama su trabajo que cuando le preguntamos si lo dejaría contestó: "Por nada del mundo dejaría el Ministerio. Amo el Ministerio (...), estoy conforme con el trabajo que desempeño (...), me gusta lo que estoy haciendo, estoy a gusto, estoy cómodo con los compañeros”.
"Me gusta aprender todo”
Algo que es común para muchas personas, como el uso diario de una computadora, para otros no lo es. A José García le ocurría lo mismo hasta ingresar en Administración Documental. Realizó todos los cursos que el Ministerio le ofreció. “Ahora te das cuenta que todo lo que hay que hacer lo tenés que hacer con una computadora”.
Actualmente está realizando el curso de correo electrónico e internet que forma parte del Plan de Alfabetización Digital que el MEC viene implementando desde Febrero. “Yo nunca pensé abrir una computadora porque en mis tiempos no había”, dijo.

La cocina y el Carnaval
Si bien nació en la barriada del Buceo, después se mudó a la Curva de Maroñas, y actualmente vive en las inmediaciones del Hospital de Clínicas, es integrante de una característica comparsa del barrio Malvín, Elumbé.
José confesó que su participación en el Carnaval es totalmente casual, ya que en realidad fue a su hijo Santiago, en aquel momento de 14 años, a quién le ofrecieron salir en las Llamadas tocando el tamboril. Como buen padre, dijo que “ni loco” lo dejaba salir solo. Fue entonces cuando le ofrecieron participar para acompañarlo. “Me dijeron 'va a salir un carruaje con un rey y una reina, vos vas en el camión saludando a toda la gente y él va tocando, y estás con él'. Digo: ¡Ah bueno! Si es así está bien. Pero yo iba por él, no era porque me gustara. Empecé a salir y hace 5 años que vengo saliendo”.
Dice que ahora le gusta y que es lindo sentir el reconocimiento del público que canta las canciones de Elumbé. Con la comparsa ha recorrido lugares de todo el país, como Florida y Punta del Este, en donde desfilando reconoció algunas caras: “Me encontré con gente del Ministerio que me decían: '¿Qué estás haciendo acá?' ”.
Otra de sus habilidades es la cocina, la que perfeccionó de joven siendo estudiante de UTU, y más tarde, como profesor en esa misma institución. Tiene un catálogo con más de mil recetas hechas entre las que se encuentran licores y budines, sin embargo su especialidad son los canelones y las lasagnas. En sus ratos libres transcribe a la computadora añosas recetas que atesora en papel. “Cocinar me gusta mucho. A mis hijos los espero con la comida calentita”.
Sus hijos, Santiago de 18 años y Silvana de 22, son los principales degustadores de sus platos, aunque muchas veces su perra Samy es la que se lleva la porción más grande. Su pequeño nieto, Facundo, de apenas cinco meses, aún no prueba su comida pero "ya será el momento", expresó. Para José, hoy, su nieto es todo, es su “locura”. Al hablar de él, se emocionó: “si hoy vivo es por Facundo”.
Espera no jubilarse con demasiada edad porque quiere disfrutar de su nieto. Mientras tanto, tiene pensado continuar atendiendo a las personas que llegan hasta su mostrador porque siente que el MEC le dio muchas cosas y “yo le debo muchas cosas al Ministerio”, finalizó. |