Óscar Destouet es profesor de historia y hace más de 25 años que está vinculado al tema DD.HH. En 2005 ingresó al MEC a trabajar en la Dirección de Derechos Humanos. Comentó que él y sus compañeros trabajan para "ir más allá" de la relación derechos humanos - dictadura. En este sentido se refirió a algunas de las actividades de promoción y difusión previstas para este año.
“La construcción de la memoria democrática es una cuestión del presente”. Así definió su trabajo Óscar Destouet, profesor de historia, vinculado desde hace más de 25 años a la temática Derechos Humanos (DDHH) en Uruguay. Trabaja desde 2005 en la Dirección del Derechos Humanos del MEC, un área creada con el objetivo de promover y difundir políticas en DDHH y para la que trabaja un equipo integrado por 12 personas, incluído Óscar. Antes de su creación no exisitía ninguna dependencia del Estado que abordara directamente esta temática. “En ese marco, se consideró la importancia de instalar un organismo en el ámbito del MEC, encargado de la promoción de derechos”, agregó.
A pesar del poco tiempo de existencia, la Dirección aportó “una nueva mirada y una nueva valoración de los Derechos (Humanos)”. Destouet puso como ejemplo la instalación de la Comisión Contra el Racismo, el seminario sobre la diversidad sexual, y el abordaje de la memoria democática a través de la organización de disitintos eventos.
Sin embargo, consideró como “necesario” introducir en la educación formal y la no formal, “nuevas claves de debate y nuevas miradas sobre los derechos de las personas”. En este sentido, hizo referencia al proyecto de ley de educación, el cual contiene un articulado sobre educación en Derechos Humanos.
Hoy este tema no es competencia exclusiva del MEC, sino también de otros organismos del Estado, como el MIDES, a través del Instituto de la Mujer, o las diferentes Intendencias Municipales.
Más allá de la dictadura
Para Oscar, con la aparición del “terrorismo de Estado, la pérdida de libertad, las torturas, las desapariciones, el accionar criminal del Estado, tanto en Uruguay como en el resto del Cono Sur, la sociedad valoró más sus propios derechos”. “Lo mismo sucedió en Europa con la Segunda Guerra Mundial y los horrores del holocausto, cuando la ciudadanía entendió lo que sucedió en los campos de concentración, revalorizó lo que correspondía en cuanto a la vigencia de los DDHH”. Aseguró que lo que ocurrió en Uruguay “nos cuesta decirlo porque nos da mucha vergüenza que conciudadanos hayan llegado a esos límites del horror”. “La construcción de la memoria democrática apunta a que la sociedad asuma su historia y opte por una cultura democrática de tolerancia, de pluralismo”, insistió. “Esa construcción democrática, en la que yo hago reflejos con el pasado, para ver qué cosas puedo rescatar como positivas, no significa anclarme en el pasado, sino todo lo contrario: vivir en el presente, en una sociedad más democrática y más justa”, expresó. Sin embargo, esto no quiere decir, que al hablar de derechos humanos se tenga que pensar inmediatamente en la dictadura: “nuestra tarea es ir un paso adelante sobre eso (...) hay una serie de otros derechos sobre los cuales tenemos que ir avanzando permanentemente, diversidad sexual o racismo, por ejemplo”. Pero “esa toma de conciencia es algo lento, trabajoso, es parte de una educación permanente”, aseveró.
1.000 promotores
Varias acitvidades constituyen el plan de difusión y promoción de la Dirección de Derechos Humanos del MEC para este año. Una de ellas es “1000 Promotores en Derechos Humanos”. Óscar comentó que este es un proyecto realizado en el marco de la conmemoración de los 60 años de la declaración de los DD.HH., que se cumplirá el próximo 10 de diciembre. 1000 promotores “intenta difundir los Derechos Humanos en todo el país”. Para ello se dividió en tres etapas, la primera consistió en desarrollar un curso de alto nivel de capacitiación y formación en DD.HH. para unas 70 personas, pero el éxito fue tal que “se inscribieron 190 y pudimos aceptar a 120, por la capacidad locativa”. Fueron 8 sesiones dónde se debatió desde diferente óptica acerca de la temática Derechos Humanos. La segunda fase consisitirá en que los 120 participantes, la mayoría docentes, sean los dinamizadores de un programa de sensibilización a llevar adelante en sus áreas de trabajo, de estudio o su barrio. Constará de cuatro módulos. La tercera y última etapa se desarrollará, en la segunda mitad del año, en donde el grupo desarrollará de acuerdo a su creatividad, una actividad de promoción de los DDHH.
25 años de las luchas populares
Otra de las actividades previstas para 2008 es la conmemoración del 25 aniversario de “Las luchas populares por la democracia y la libertad”. “Para ello se va a conformar una comisión de recordación y homenaje”, contó Óscar. Esta actividad implica la conmemoración el 1º de mayo, cuando en 1983 se realizó el primer acto de los trabajadores tras 10 años de prohibición; el 25 de agosto, con el ayuno de los Padres Luis Pérez Aguirre, Jorge Osorio y el Pastor Ademar Olivera; el 25 de setiembre, el primer caceroleo; el 27 de noviembre, fecha en que se realizó el acto de los partidos políticos en el Obelisco, y el 26 de diciembre, día de la llegada de los niños del exilio.
Para Óscar, esto busca “crear un puente entre presente y pasado, bajo los ejes de la reivindicación de la democracia y la participación popular”.
“Uno de nuestros principales objetivos es lograr que cada acción de las personas se realice en clave de Derechos para una adecuada conviviencia pacífica, tolerante”, concluyó.
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