INSTRUCCIONES   DE   USO

Entrada de los artículos.

I - Todos los artículos estarán encabezados con la voz que se estudia. Esta palabra clave o lema va impresa en negrita y minúscula para facilitar su identificación y correcta escritura.

II - Para los lemas que son sustantivos con plural regular, se ha preferido ingresarlos en singular; estarán en plural solo aquellos que se usan únicamente de esa manera. Los adjetivos estarán en masculino y singular, seguidos de la terminación que corresponde al femenino, excepto cuando el uso señale la preferencia de una sola forma, en cuyo caso se prescindirá de la terminación femenina o se ingresará la palabra clave directamente en femenino.

III - Los verbos se entrarán en infinitivo; los participios se registrarán solamente en los casos en que el significado sea diferente al de aquel. Cuando una flexión esté lexicalizada y tenga sentido propio, se incluirá como artículo independiente.

Ordenamiento de la información.

I - A continuación de la palabra clave, se incluye entre paréntesis la etimología de la voz, tomada de las fuentes especializadas que se refieren en la bibliografía de este manual. Cuando de las mismas fuentes surge información contradictoria o confusa y también cuando no se tiene información especializada al respecto, se ha optado por dejar el lema sin etimología.

II - Se agrega la clasificación gramatical, que en los casos de varias acepciones, mantendrá su valor en tanto no aparezca otra clasificación gramatical, que invalide la vigencia de la anterior.

III - Se indica si la voz tiene valor figurado.

IV - Se anota la diferenciación diafásica, entendida como el estilo lingüístico de una lengua, que se usa de acuerdo con determinadas situaciones: el ámbito culto, el familiar, el coloquial, el popular y el vulgar, sin que coincidan necesariamente, tal como lo evidencian las tendencias modernas de la lengua, con la diferenciación diastrática que mostraban antes más nítidamente en su habla los diferentes grupos sociales. En este caso, la diafasia marcaría los grados de diferenciación con respecto a una referencia, que sería el lenguaje culto, entendido como el que se usa en situaciones solemnes o protocolares o en determinados trabajos de elaboración literaria. Lo sigue el lenguaje de uso corriente o general, que, por ser el que tiene el mayor volumen de términos, no se especifica, como ya se dijo antes. Los demás grados, en el orden dado, señalan los matices de resonancia que una palabra tiene, más allá de su significado, en los receptores. Insistimos en que estas marcas no señalan, como a veces se generaliza, la situación social del hablante, que en la mayoría de los casos es capaz de emplear todas las diferenciaciones, inclusive en el mismo discurso.

V - Otras acotaciones de uso, si bien no suficientemente definidas técnicamente por la lingüística teórica, ayudarán al usuario a comprender mejor el sentido global de los términos. Hemos usado las marcas que señalan la ironía, la burla, el humor, o el cariño implícito en los términos hipocorísticos.

VI - La frecuencia de uso de cada término ha sido determinada por las siguientes categorías: desusado, cuando el término ha dejado de ser empleado en el habla corriente; obsolescente, cuando es usado únicamente por una generación de hablantes y resulta desconocido para las posteriores; poco usado, cuan- do el uso es restringido, por diferenciaciones diafásicas, diacrónicas o diatópicas; el uso generalizado no se indica, puesto que es el de la mayoría de las voces. En ese caso, la marca por omisión indicaría que la voz pertenece al habla común.

VII - Las voces que pertenecen a determinadas áreas del conocimiento muy específicas o que pertenecen al lenguaje técnico o jergal, son precedidas de la indicación del área a la que pertenecen: Medicina, Botánica, Educación, Mecánica, etc.

VIII - La localización geográfica de uso se ha señalado por departamentos, por regiones o por las características del espacio, especificándose cuando se trata de un uso de carácter predominantemente ciudadano o de un empleo que resulta mayoritario en el ámbito campesino. Dejamos aquí aclarado que se entiende por ciudadano aquel espacio geográfico que por sus características de urbanización ha perdido el vínculo directo con la campaña.

IX - Todas las marcas, a excepción de las que indican áreas del conocimiento (Arquitectura, Botánica, Medicina, etc.) se hacen extensivas a todas las acepciones que las precedan y, por esa misma razón, no se señalan. Las que se agreguen, de la segunda acepción de un artículo en adelante, se suman a todas las indicadas anteriormente, excepto aquellas que pertenecen a la misma categoría que las sustituyen. Por ejemplo: en la primera acepción de un artículo aparecen las marcas m. fig. fam. p. us.; en la segunda acepción del mismo solamente se agrega pop.; esto significa que la segunda acepción mantiene las marcas m. fig. y p.us. y sustituye fam. por pop., por ser del mismo rango. Si en una tercera acepción apareciera adj. tab., significaría que las marcas en vigencia serían las siguientes: adj. fig. pop. p.us. tab.

En aquellos casos en que la marca solamente tenga validez para la acepción en que se encuentra, estará colocada entre paréntesis rectos. Todas las marcas pierden su validez a partir de las formas compejas y las paremias, que estarán regidas por un sistema idéntico.

Las voces extranjeras. Sehan recogido siguiendo dos criterios: uno, transcribiendo textualmente la grafía de la voz, cuando su empleo y su escritura no han mostrado ninguna variante; en ese caso, en el lugar que corresponde a la etimología se deja aclarado que es una voz de otra lengua. Por ejemplo boîte (Voz francesa.); dos, transcribiendo las variantes fónicas u ortográficas de la palabra, aclarando, en el lugar de la etimología, que es una voz originaria de otra lengua. Ejemplo, escorchar (Del italiano scocciare.).

Señales tipográficas. Los lemas se escriben en negrita; también en el mismo tipo las remisiones a otros artículos del mismo diccionario o aquellas voces que no pertenecen al español general, pero se emplean en la definición porque resulta indispensable. En versalita todas las voces extranjeras que figuran en las etimologías; los nombres científicos de plantas y animales, en versalita y negrita; las áreas del conocimiento en versalita, negrita y subrayado; las marcas diatópicas en versalita y subrayado; los ejemplos se escriben en cursiva.

Orden alfabético. En la ordenación alfabética de los artículos se ha seguido el abecedario latino universal, según lo resuelto por el X Congreso de Academias de la Lengua Española, celebrado en Madrid, en abril de 1994.

De acuerdo con esto, los dígrafos Ch y ll no son tenidos en cuenta para la ordenación y, en consecuencia, no aparecen en cabecera de página.

Las palabras que comienzan por ch aparecen bajo la cabecera c, intercaladas entre la sucesión ce ... y ci... A su vez, las comenzadas por ll se encuentran dentro de la L, entre la sucesión li y lo...